No nos gusta posar: qué hacer si os sentís incómodos delante de la cámara
- 22 jul
- 3 min de lectura

Si estáis organizando vuestra boda y os sentís identificados con alguna de estas frases:
"Somos muy tímidos."
"Nunca nos hemos hecho fotos profesionales."
"Salimos fatal en las fotos."
"No sabemos posar."
Tranquilos.
Probablemente sois exactamente iguales que la mayoría de parejas que fotografío cada año.
Y la buena noticia es que no hace falta saber posar para tener unas fotografías bonitas y naturales.
De hecho, muchas veces ocurre justo lo contrario.
El gran mito de las bodas
Existe una idea bastante extendida de que para tener buenas fotografías hay que saber colocarse delante de la cámara.
Pero la realidad es muy diferente.
Las mejores imágenes rara vez aparecen cuando alguien está pensando en cómo colocar las manos o hacia dónde mirar.
Las mejores fotografías suelen aparecer cuando las personas se olvidan de la cámara.
La mayoría de parejas nunca han hecho una sesión profesional
Es algo completamente normal.
No sois modelos.
No os dedicáis a estar delante de una cámara.
Y nadie espera que lo hagáis.
Por eso, sentirse raro al principio es algo natural.
Lo extraño sería lo contrario.

Posar no es lo mismo que recibir indicaciones
A veces se confunden ambos conceptos.
Cuando una pareja me dice que no quiere posar, normalmente está imaginando fotografías rígidas, artificiales o demasiado dirigidas.
Pero existe otra forma de trabajar.
Una forma donde no se trata de construir poses, sino de crear situaciones en las que os sintáis cómodos.
Pequeñas indicaciones que os ayudan a relajaros mientras seguís siendo vosotros mismos.
Lo importante es la conexión, no la pose
Cuando una fotografía funciona, normalmente no es por la postura.
Es por la emoción.
Por una mirada.
Por una sonrisa sincera.
Por algo que está ocurriendo de verdad.
Eso es lo que hace que una imagen tenga valor con el paso de los años.

La confianza cambia completamente el resultado
Una de las razones por las que muchas parejas terminan disfrutando de las fotos es porque dejan de sentir que están siendo examinadas.
Cuando existe confianza:
Desaparecen los nervios.
Os olvidáis de hacerlo bien.
Todo se vuelve mucho más natural.
Y eso se refleja en las fotografías.
No hace falta estar sonriendo constantemente
Otro error habitual es pensar que hay que sonreír en todas las imágenes.
Una boda está llena de emociones diferentes.
Hay alegría, pero también hay nervios, emoción, ternura, sorpresa e incluso lágrimas.
Todas forman parte de vuestra historia.
Las mejores fotos suelen ocurrir entre foto y foto
Hay algo curioso que ocurre en muchas bodas.
Justo después de terminar una fotografía.
Cuando pensáis que ya no os están fotografiando.
Cuando os relajáis.
Cuando habláis entre vosotros.
Cuando os reís por cualquier tontería.
Ahí aparecen muchas de las imágenes favoritas de las parejas.
Porque son reales.

Vuestra boda no es una sesión de moda
A veces las redes sociales pueden generar expectativas poco realistas.
La mayoría de fotografías que vemos publicadas están muy preparadas.
Pero una boda es otra cosa.
Es un día lleno de personas, emociones y momentos irrepetibles.
Y eso tiene mucho más valor que cualquier pose perfecta.
Lo único que tenéis que hacer es disfrutar
Si tuviera que dar un único consejo para conseguir fotografías naturales sería este:
Disfrutad de vuestra boda.
Hablad entre vosotros.
Abrazad a vuestra gente.
Reíd.
Llorad si os emocionáis.
Vivid el día.
Porque cuando eso ocurre, las fotografías aparecen prácticamente solas.

Conclusión
No hace falta saber posar para tener unas fotografías increíbles.
No hace falta ser extrovertido.
No hace falta sentirse cómodo delante de una cámara desde el primer minuto.
Lo único que hace falta es confiar, dejarse llevar y centrarse en lo que realmente importa.
Todo lo demás llega por sí solo.
Si estás organizando tu boda en Madrid y te preocupa no saber posar o sentirte incómodo delante de una cámara, estaré encantado de enseñarte cómo trabajo para que puedas disfrutar de la experiencia con total naturalidad.


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