Cómo elegir la finca perfecta para tu boda en Madrid

Elegir dónde celebrar vuestra boda es una de las primeras grandes decisiones que vais a tomar durante la organización.
Y en Madrid hay tantas opciones que, al principio, puede resultar complicado saber por dónde empezar.
Fincas rodeadas de naturaleza, espacios históricos, palacios, antiguas casas señoriales, lugares más modernos, espacios con alojamiento para los invitados...
Cada sitio tiene su propia personalidad y no todos funcionan igual para todas las parejas.
Después de haber fotografiado bodas en diferentes espacios de Madrid, hay algunas cosas que creo que merece la pena tener en cuenta antes de tomar una decisión.
Porque una finca puede ser preciosa en fotografías y, sin embargo, no ser la opción adecuada para vuestra boda.
Antes de empezar: ¿qué tipo de boda queréis?
Este debería ser probablemente el primer filtro.
Antes de empezar a visitar fincas, intentad imaginar cómo queréis que sea vuestro día.
¿Os imagináis una boda rodeados de naturaleza?
¿Una celebración elegante y más clásica?
¿Una boda pequeña e íntima?
¿Una gran fiesta con muchos invitados?
¿Queréis que prácticamente todo ocurra al aire libre?
Cuanto más claro tengáis esto, más fácil será descartar lugares que no encajen con vosotros.
No hace falta tenerlo todo decidido. Simplemente tener una idea general de lo que buscáis.
La ubicación es más importante de lo que parece
Madrid tiene una ventaja enorme: existe una gran variedad de espacios relativamente cerca de la capital.
Pero eso no significa que todas las ubicaciones sean igual de cómodas.
Pensad en vuestros invitados.
¿Vendrá mucha gente desde fuera de Madrid?
¿Tendrán que utilizar coche?
¿Existe alojamiento cerca?
¿La finca tiene habitaciones?
¿Es fácil llegar?
Una ubicación espectacular puede perder parte de su encanto si supone un desplazamiento complicado para una parte importante de vuestros invitados.

¿Cuántos invitados vais a tener?
Este punto parece evidente, pero es fundamental.
No es lo mismo organizar una boda de 80 personas que una de 250.
Una finca demasiado grande para una boda pequeña puede hacer que el espacio se sienta vacío.
Y una finca demasiado pequeña puede resultar incómoda cuando llega el momento del cóctel, el banquete o la fiesta.
Antes de enamoraros de un lugar, comprobad que su capacidad encaja realmente con vuestra lista de invitados.
Pensad en los diferentes momentos de la boda
Una finca no debería valorarse únicamente por el espacio donde se celebra el banquete.
Intentad imaginar todo el recorrido del día:
Preparativos.
Ceremonia.
Cóctel.
Banquete.
Fiesta.
Y, si queréis hacer una sesión de pareja, también el lugar donde vais a realizarla.
Una finca con diferentes ambientes puede aportar mucha variedad a la celebración y también a las fotografías.

Los espacios exteriores pueden marcar la diferencia
Si os gustan las bodas al aire libre, prestad especial atención a los jardines y zonas exteriores.
No os quedéis únicamente con las fotografías de la web.
Cuando visitéis la finca, intentad imaginar cómo será estar allí el día de vuestra boda.
¿Hay sombra?
¿Existen zonas agradables para el cóctel?
¿Hay espacio suficiente para la ceremonia?
¿Dónde se celebraría si llueve?
¿Hay rincones tranquilos donde podáis escapar unos minutos durante la celebración?
Son pequeños detalles que pueden tener mucha importancia.
La luz también importa
Como fotógrafo, este es uno de los aspectos en los que más me fijo cuando conozco una finca.
La luz cambia completamente un espacio.
Dos lugares aparentemente similares pueden ofrecer resultados muy diferentes dependiendo de su orientación, vegetación y distribución.
Y no solo hay que pensar en la luz de la ceremonia.
También interesa saber dónde estará el sol durante el cóctel, dónde podremos aprovechar el atardecer y qué posibilidades ofrecen los espacios interiores.
No hace falta que sepáis analizar la luz vosotros mismos.
Pero sí merece la pena preguntar al fotógrafo por estos aspectos antes de tomar determinadas decisiones.
¿Tiene cocina propia o trabaja con catering?
Este punto puede variar mucho de una finca a otra.
Algunos espacios cuentan con cocina y equipo gastronómico propio, mientras que otros trabajan con empresas de catering externas o tienen acuerdos con determinados proveedores.
No hay una opción mejor.
Lo importante es saber exactamente qué posibilidades tenéis y qué está incluido en el precio.
La gastronomía va a tener un papel importante en vuestra boda, así que merece la pena dedicarle tiempo.
Preguntad qué está incluido
Cuando comparéis diferentes fincas, intentad no quedaros únicamente con el precio inicial.
Preguntad qué incluye realmente cada propuesta.
Por ejemplo:
Mobiliario.
Iluminación.
Montaje.
Personal.
Limpieza.
Catering.
Barra libre.
Espacios para ceremonia.
Plan alternativo en caso de lluvia.
Alojamiento.
Dos fincas con precios aparentemente similares pueden ofrecer servicios muy diferentes.

¿Qué ocurre si llueve?
Aunque probablemente no sea lo primero que queráis pensar al organizar vuestra boda, es importante tener un plan B.
Y no debería ser simplemente una cuestión de "si llueve, ya veremos".
Preguntad qué alternativas ofrece la finca.
¿Existe un espacio cubierto para la ceremonia?
¿Se puede trasladar el cóctel?
¿El banquete está preparado para cambiar de ubicación?
Tener un buen plan alternativo os permitirá disfrutar mucho más tranquilos si finalmente aparece la lluvia.
Visitad la finca a una hora parecida a la de vuestra boda
Este es uno de mis consejos favoritos.
Si es posible, intentad visitar la finca en un horario similar al que tendrá vuestra celebración.
La percepción del espacio cambia muchísimo dependiendo de la hora.
Y especialmente la luz.
Una finca puede parecer completamente diferente por la mañana que al final de la tarde.
Si además vuestra boda será en verano, intentad fijaros en qué zonas tienen sombra y cómo se comporta el espacio durante las horas de más calor.
Pensad también en vosotros
Hay algo que a veces se pierde entre presupuestos, menús, capacidades y contratos.
La finca tiene que gustaros.
Pero no solo porque sea bonita.
Tiene que haceros sentir algo.
Cuando entráis en un lugar y empezáis a imaginaros allí, rodeados de vuestra gente, probablemente hay algo que está funcionando.
No todo se puede medir con una tabla comparativa.

¿Qué finca elegiría un fotógrafo?
No creo que exista una finca perfecta para hacer fotografías.
Existen fincas diferentes.
Y cada una tiene posibilidades distintas.
Como fotógrafo, suelo valorar especialmente los espacios que ofrecen variedad, buena luz y cierta libertad para movernos durante el día.
Pero también me gustan los lugares que tienen personalidad.
Porque una fotografía no debería consistir simplemente en colocar a una pareja delante de un escenario bonito.
El entorno debería formar parte de la historia.
No elijáis una finca únicamente porque está de moda
Las tendencias cambian.
Una finca puede estar muy presente en redes sociales durante una temporada y dejar de estarlo unos años después.
Pero vuestra boda no debería depender de eso.
Elegid un lugar que encaje con vosotros.
Con vuestra forma de celebrar.
Con vuestra gente.
Y con el tipo de recuerdos que queréis llevaros.
Haced una lista de prioridades
Después de visitar varias fincas, es muy fácil empezar a mezclar información.
Por eso puede ser útil hacer una lista de prioridades antes de empezar.
Por ejemplo:
Ubicación.
Capacidad.
Estilo.
Espacios exteriores.
Gastronomía.
Plan B.
Alojamiento.
Precio.
No todas tendrán la misma importancia para vosotros.
La clave está en saber qué cosas son imprescindibles y cuáles simplemente serían un plus.

Y, sobre todo, no tengáis prisa
Elegir finca es una decisión importante.
No hace falta enamorarse de la primera que visitéis.
Visitad varias.
Comparad.
Preguntad.
Imaginad vuestro día en cada una.
Y después elegid la que más sentido tenga para vosotros.
Conclusión
Elegir la finca perfecta para una boda en Madrid no consiste en encontrar el lugar más bonito.
Consiste en encontrar el lugar que mejor encaje con vosotros.
La ubicación, la capacidad, los espacios, la gastronomía, la luz, el plan alternativo y el presupuesto son importantes.
Pero también lo es algo mucho más difícil de explicar:
Cómo os hace sentir ese lugar.
Porque al final, la finca será el escenario de uno de los días que más recordaréis de vuestra vida.
Y merece la pena elegirla pensando no solo en cómo se verá, sino en cómo queréis vivirla.
Si estáis organizando vuestra boda en Madrid y buscáis un fotógrafo que documente el día de forma natural, sin posados forzados y prestando atención tanto a las emociones como a la estética, podéis escribirme y estaré encantado de hablar con vosotros.



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