top of page

¿Cuántas fotos entrega un fotógrafo de bodas y cuánto debería durar el reportaje?

30 sept
7 min de lectura


Cuando empezáis a comparar fotógrafos de bodas, es bastante habitual encontraros con una pregunta que parece sencilla:


¿Cuántas fotos nos entregará?


Y detrás de esa pregunta suele aparecer otra:


¿Cuántas horas necesitamos contratar al fotógrafo?


Es lógico querer saberlo. Al fin y al cabo, estáis haciendo una inversión importante y queréis tener una idea de lo que vais a recibir. Pero hay algo que conviene tener claro desde el principio:


En fotografía de boda, más fotografías no significa necesariamente un mejor reportaje.


Una buena cobertura no consiste en acumular miles de imágenes, sino en contar vuestra boda de una manera completa, coherente y cuidada.



¿Cuántas fotos entrega normalmente un fotógrafo de bodas?


No existe una cifra estándar.


La cantidad final depende de muchos factores:


  • Las horas de cobertura.

  • El número de invitados.

  • El tipo de boda.

  • El número de fotógrafos.

  • Todo lo que ocurra durante el día.

  • El criterio de selección del fotógrafo.

  • El estilo de fotografía.


Un reportaje completo puede terminar teniendo varios cientos de fotografías, pero la cifra puede variar considerablemente de un fotógrafo a otro.


Por eso, cuando veáis un presupuesto que promete 1.000, 1.500 o 2.000 fotografías, no deberíais pensar automáticamente que es mejor que otro que entrega menos.


La pregunta importante es:


¿Qué hay dentro de esas fotografías?






¿Es mejor recibir 1.500 fotos que 500?


No necesariamente.

Imaginad que después de vuestra boda recibís 1.500 fotografías.


Puede parecer una barbaridad, pero si muchas son prácticamente iguales, hay imágenes desenfocadas, fotografías sin interés o decenas de fotografías de cada momento que no aportan nada nuevo, la cantidad deja de tener demasiado sentido.


Por el contrario, un reportaje más reducido puede estar mucho mejor editado y contar vuestra historia de una manera mucho más coherente.


En mi opinión, es preferible recibir una selección cuidada de fotografías que realmente tengan algo que contar antes que una galería enorme en la que simplemente se haya guardado prácticamente todo lo que salió de la cámara.



El trabajo de selección también forma parte de la fotografía


Cuando termina una boda, el trabajo del fotógrafo no consiste simplemente en entregar todas las fotografías que ha realizado.


Durante una boda pueden hacerse miles de fotografías.


Después hay que revisarlas.


Descartar las que están repetidas.


Eliminar las que no tienen interés.


Elegir las mejores expresiones.


Buscar diferentes momentos.


Seleccionar fotografías que funcionen juntas.


Y construir una historia.


Esta parte del trabajo es mucho más importante de lo que puede parecer.


Porque vosotros no necesitáis 30 fotografías prácticamente idénticas de vuestro primer baile.


Necesitáis las fotografías que realmente os permitan recordar ese momento.



¿Cuántas fotos debería tener un reportaje completo?


Si buscáis una referencia, un reportaje completo de boda puede estar aproximadamente en el entorno de 600 a 1.200 fotografías finales, aunque no existe una cantidad correcta y puede variar bastante.


No toméis esta cifra como una regla.


Una boda de 60 invitados y seis horas de cobertura no genera las mismas situaciones que una boda de 250 invitados con doce horas de trabajo.


Tampoco es igual trabajar con un fotógrafo que con dos.


Y tampoco es igual un estilo documental, en el que se seleccionan cuidadosamente los momentos, que un enfoque en el que se realizan muchas fotografías de cada situación.


Por eso, más que preguntar únicamente "¿cuántas fotos entregas?", merece la pena preguntar:


¿Cómo seleccionas las fotografías que finalmente entregas?


¿Cuántas horas de fotógrafo necesitamos?


Aquí también depende mucho de cómo sea vuestra boda.


No hay una duración perfecta para todos los casos.



Unas pocas horas


Puede tener sentido para una boda pequeña o una celebración muy íntima.


Por ejemplo, si únicamente queréis cubrir la ceremonia y una parte del cóctel, probablemente no necesitéis contratar una cobertura de jornada completa.


Es una opción perfectamente válida si sabéis qué partes del día queréis conservar.



Entre 6 y 8 horas

Puede ser suficiente para cubrir una parte importante de la boda.


Dependiendo de los horarios, puede incluir preparativos, ceremonia, sesión de pareja, cóctel y parte del banquete.


Pero hay que mirar muy bien el horario.


Dos bodas con ocho horas de cobertura pueden producir reportajes muy diferentes.



Entre 9 y 12 horas


Es una duración habitual cuando se quiere contar prácticamente todo el día.


Puede permitir comenzar durante los preparativos y acompañaros hasta una parte importante de la fiesta.


Para muchas parejas que quieren un reportaje documental y completo, tiene sentido porque permite contar la historia desde el principio hasta que la celebración ya está avanzada.


Pero, de nuevo, no significa que todas las bodas necesiten doce horas.




¿Por qué es importante fotografiar los preparativos?


A veces los novios piensan que las fotografías importantes empiezan cuando llegan a la ceremonia.


Y es una pena.


Los preparativos están llenos de pequeños momentos.


Los nervios.


Los últimos detalles.


La familia entrando y saliendo.


Los amigos ayudando.


La madre, el padre o los hermanos.


El vestido.


Los zapatos.


Las alianzas.


La habitación llena de gente.


Ese momento de silencio antes de salir.


Muchas de esas fotografías probablemente no tendrán sentido para alguien que no estuvo allí.


Pero para vosotros pueden convertirse en algunos de los recuerdos más importantes.


Por eso, si queréis un reportaje que cuente la historia completa, merece la pena valorar empezar la cobertura antes de la ceremonia.



¿Y hasta qué momento debería quedarse el fotógrafo?


Esta es otra decisión importante.


Si contratáis al fotógrafo únicamente hasta el inicio del banquete, probablemente tendréis muy pocas fotografías de la fiesta.


Si queréis conservar también los primeros bailes, las celebraciones y el ambiente de la pista, necesitaréis ampliar la cobertura.


Pero tampoco es necesario que el fotógrafo esté hasta las cuatro de la mañana para tener buenas fotografías de vuestra fiesta.


Normalmente, los primeros momentos de la pista de baile son especialmente interesantes.

La gente todavía está animada.


La pista está llena.


Hay mucha energía.


Y suelen suceder situaciones muy divertidas.


Por eso es importante pensar qué parte de la celebración queréis conservar.




No todo lo importante ocurre durante la sesión de pareja


A veces existe la idea de que el fotógrafo debería dedicar muchísimo tiempo a hacer fotografías de los novios.


Pero una boda tiene mucho más que eso.


Una mirada de vuestro padre.


Un abrazo entre dos amigos.


La abuela emocionada.


Un grupo de amigos riéndose.


Alguien bailando sin darse cuenta de que está siendo fotografiado.


Una conversación durante el cóctel.


Un momento de complicidad entre vosotros mientras nadie os está mirando.


Todo eso también forma parte de vuestra historia.


Por eso me gusta que la fotografía de boda tenga una parte importante de observación.


No quiero que recordéis únicamente cómo os veíais.


Quiero que podáis recordar cómo fue aquel día.



¿Más horas significa siempre mejores fotografías?


Tampoco.


Si contratáis muchas horas pero durante buena parte de ellas no ocurre prácticamente nada, tener al fotógrafo presente durante más tiempo no garantiza un mejor reportaje.


Lo importante es que las horas contratadas tengan sentido dentro de vuestro horario.


Por ejemplo, puede ser más interesante ajustar bien el inicio de la cobertura para incluir los preparativos y terminar después de los primeros momentos de la fiesta que simplemente contratar un número de horas determinado sin pensar en cómo encaja con vuestro día.


Aquí el fotógrafo también debería ayudaros.



¿Y si la boda se retrasa?


Las bodas no funcionan como un reloj.


Puede retrasarse la ceremonia.


El cóctel puede alargarse.


Puede empezar a llover.


Los invitados pueden tardar más en desplazarse.


Por eso, al contratar un fotógrafo, es importante preguntar qué ocurre si el horario se mueve.


Un buen planning debe tener cierto margen.


Y el fotógrafo debería tener experiencia suficiente para adaptarse a esos cambios sin que vosotros tengáis que estar pendientes de la cámara durante todo el día.


Al final, vosotros tenéis que estar disfrutando de vuestra boda.




La cantidad de fotografías no debería ser el principal criterio


Cuando comparéis fotógrafos, es normal fijarse en el número de fotografías incluidas.


Pero intentad no convertirlo en el factor decisivo.


Es mucho más importante preguntaros:


¿Me gusta cómo cuenta esta persona una boda?

¿Me gusta cómo fotografía a las personas?

¿Me identifico con su estilo?

¿Me siento cómodo con su manera de trabajar?

¿Me imagino a esta persona acompañándonos durante todo el día?



Si la respuesta es sí, entonces podéis hablar de cuántas horas, cuántas fotografías y qué incluye exactamente el reportaje.


Pero el orden debería ser ese.


Primero, el trabajo.


Después, el servicio.


Y finalmente, el número.



¿Cuántas fotos recibiréis de vuestra boda?


No existe una cifra mágica.


Un reportaje puede tener cientos de fotografías y ser excelente.


Otro puede tener muchas más y resultar repetitivo.


Lo importante es que las fotografías tengan variedad, que exista una historia y que la selección final tenga sentido.


Cuando dentro de unos años volváis a abrir vuestra galería, probablemente no os pondréis a contar cuántas fotografías tenéis.


Buscaréis aquella fotografía de vuestro padre emocionado.


La de vuestros amigos abrazados.


La de vosotros dos antes de entrar.


La de alguien que ya no está.


La que os hace volver a aquel momento en cuestión de segundos.


Y ahí es donde realmente cobra sentido el trabajo del fotógrafo.




¿Cuánto tiempo debería estar vuestro fotógrafo de bodas?


La respuesta depende de cómo queráis contar vuestro día.


Si queréis únicamente tener un recuerdo de la ceremonia y algunas fotografías de pareja, unas pocas horas pueden ser suficientes.


Si queréis contar la boda desde los preparativos hasta la fiesta, probablemente necesitaréis una cobertura mucho más amplia.


No hay una opción correcta para todo el mundo.


Lo importante es que el horario elegido tenga sentido para vuestra boda y para el tipo de recuerdos que queréis conservar.



Si estáis buscando fotógrafo de bodas en Madrid



Mi forma de trabajar busca precisamente eso: contar vuestra boda sin que tengáis que estar pendientes de la cámara.


Me gusta combinar fotografías naturales y espontáneas con algunos momentos en los que os ayudo a colocaros o a encontrar una situación que funcione bien.


No busco hacer fotografías por hacerlas.


Prefiero observar, seleccionar y construir un reportaje que tenga sentido cuando lo veáis completo.


Porque al final no se trata de tener la mayor cantidad de fotografías posible.


Se trata de tener las fotografías que os permitan volver a vuestro día una y otra vez.


Si estáis preparando vuestra boda en Madrid y queréis conocer mi forma de trabajar, podéis escribirme y contarme un poco sobre vuestra boda. Estaré encantado de enseñaros reportajes completos y resolver cualquier duda que tengáis.

 
 
 

Comentarios


bottom of page