
Eleonora y Miguel celebraron su boda a finales de abril en la finca Las Buenas Costumbres, en un día nublado y fresco que aportó una atmósfera acogedora y única a su celebración. A pesar del clima, que obligó a trasladar la ceremonia al interior para resguardarse del frío, el lugar se llenó de calidez gracias a la presencia de sus tres pequeños hijos, quienes aportaron mucha ternura y alegría al ambiente.
Eleonora, deslumbrante como siempre, lució un vestido de dos piezas de Isabelle Couture, combinado con una pieza adicional para abrigarse, lo que le dio un toque elegante y práctico para el día. Su maquillaje, realizado por Kalana by Damaris, realzó su belleza natural con un estilo delicado y sofisticado.
Miguel, por su parte, eligió un traje de Sagaz, que le brindó una presencia impecable y se ajustó perfectamente al estilo elegante y cálido de la celebración.
Cada gesto de cariño entre los novios, sus hijos y el resto de invitados, se reflejaron perfectamente en el reportaje de boda. El resultado fue una fotografía natural que capturaró los momentos más sinceros y espontáneos, llenos de sonrisas, abrazos y miradas cómplices, inmortalizando la esencia de este día tan especial.
Como fotógrafo de boda en Madrid, me esfuerzo por capturar los momentos auténticos que hacen única a cada pareja. Esta boda fue un claro ejemplo de cómo, incluso con los imprevistos del clima, el amor, la familia y la emoción se pueden reflejar de manera natural y genuina en cada imagen.





















































